Cómo tocar el Ukelele [Guía completa]

Como cualquier instrumento, aprender a tocar el ukelele puede ser un poco frustrante al principio, sobre todo si no has probado a tocar la guitarra antes y no tienes experiencia alguna con los patrones de rasgueo o cómo suena un determinado acorde.

Aunque creo que «la práctica hace la perfección», hay mucho más que la práctica que contribuye a cómo resulta la canción que estás tocando.

Y si averiguas dónde dar tus primeros pasos, descubrirás que no es realmente difícil, es mucho más sencillo de lo que parece en realidad.

Así que vamos a repasar todo lo que necesitas saber para poder dominar este precioso instrumento.

1. El conocimiento es el poder

Lo primero que tienes que hacer es leer sobre los ukeleles. Sé que esto puede parecerte un poco extraño, pero no te imaginas lo mucho que te ayudará, sobre todo al principio de tu práctica.

¿Sabes cuáles son los diferentes tipos de ukeleles? ¿Cómo afectan los distintos tipos de madera al sonido de tu ukelele? ¿Qué ukeleles son más apropiados para grabar en un estudio y cuáles harían que tu público aplaudiera, diera palmas y vitoreara?

No es difícil averiguarlo. Tal vez puedas dedicar una o dos horas a obtener una visión más amplia.

Ahora tienes una base, así que ¡decídete!

Ya es hora de que empieces a actuar y consigas el Ukelele adecuado que produzca el sonido que deseas.

Ten en cuenta el tamaño de tu Ukelele; hay diferentes estilos de ukeleles para elegir.

Están ordenados del más pequeño al más grande. El ukelele más común en el mercado es el soprano, por ser el más pequeño y, por tanto, el más portátil y el más asequible, por lo que suele ser una opción conveniente para los principiantes.

Te recomendaría que te hicieras con un ukelele alto si tienes las manos grandes, porque un soprano te resultaría un poco incómodo.

En general, los ukeleles altos se conocen como «ukeleles de concierto» porque tienen un sonido mucho más completo en comparación con los sopranos.

A continuación viene el ukelele tenor, y al ser más grande que los dos tipos mencionados anteriormente, tiene un diapasón ampliado, por lo que te permitirá obtener más notas.

Por no mencionar que tiene un sonido más completo que el ukelele de concierto.

Y el último de nuestra lista es el barítono, al ser el más grande, no tiene el sonido clásico del ukelele, pero por supuesto, tiene el sonido más rico y lleno de los cuatro.

Si quieres ver una guía completa sobre los tamaños de los Ukeleles, entra aquí.

También hay diferentes formas de ukeleles, así que antes de invertir tu dinero en uno, pruébalo y comprueba si te sientes bien cuando lo sostienes.

Quieres que tu instrumento se sienta cómodo entre tus manos, aunque esto pueda sonar un poco cursi para algunas personas, pero para mí, siempre que estoy tocando mi Ukelele, lo siento como una parte de mí que está bajo mi total control.

Incluso después de comprar el Ukelele que mejor se adapte a ti, tómate un tiempo para probar diferentes posiciones mientras tocas. A algunos les gusta tocar de pie, otros tocan sentados.

Para mí, es mejor estar sentado; puedo apoyar el Ukelele en la pierna, y mi mano para rasguear estaría en la parte superior. Es lo que me resulta más natural, pero para mucha gente es más cómodo tocar de pie y sostener el Ukelele contra el pecho.

2. Familiarízate con la anatomía

El ukelele es un poco diferente a otros instrumentos de cuerda; este es un consejo esencial porque, cuando estés tocando, no deberías pensar mucho en dónde está cada cosa.

Además, este paso es el que te preparará para el siguiente: afinar tu ukelele. El Ukelele tiene cuatro cuerdas y, por tanto, cuatro afinadores en su cabeza.

La cuerda más baja es la más gruesa, y a medida que vas subiendo, las cuerdas se vuelven más finas y producen un tono más alto.

3. Afinar el Ukelele

Este es un paso innegociable si quieres que tu canción tenga sentido.

Si no afinas tu instrumento, nunca sonará bien por mucho que practiques tocando una canción, porque las cuerdas simplemente no producen los sonidos adecuados.

Como ya hemos dicho, tienes cuatro cuerdas, a saber, Sol, Do, Mi y La, siendo Sol la cuerda superior y La la inferior. Éstas, por supuesto, están conectadas a las perillas de afinación en la parte superior de la cabeza del Ukelele.

Utilizas la perilla de afinación para apretar o aflojar las cuerdas de modo que estén bajo la tensión adecuada para producir el sonido que deseas.

Ten en cuenta que esto es algo que tendrás que hacer regularmente porque, con el tiempo, las cuerdas se aflojan espontáneamente.

Si estás frente a tu Ukelele, el afinador inferior izquierdo está conectado a la cuerda de Sol. El afinador superior izquierdo está conectado a la cuerda Do. El afinador superior derecho está conectado a la cuerda Mi, y el inferior derecho está conectado a la cuerda La.

Siempre puedes comprar un afinador eléctrico, pero para ser sincero, la mayoría de las veces utilizo un afinador online o uso una aplicación de afinación en mi teléfono.

4. Aprende los acordes y patrones de rasgueo

Si nunca has intentado tocar un instrumento de cuerda, no te apresures a intentar tocar una canción tan rebuscada. Esto sólo te desanimará y te hará sentirte decepcionado.

Tus dedos necesitan tiempo para crear callos en las puntas, lo que hará que tocar sea cada vez más fácil.

Conoce algunos acordes básicos, según mi propia experiencia; la constancia es tu objetivo aquí. Los primeros acordes que aprendí fueron Do, y luego La menor, que sólo necesitan un dedo.

Intenta pasar de Do a La menor con un ritmo regular. Luego aprendí a tocar el acorde de Fa, seguido del acorde de Sol.

Veamos dónde colocar el dedo para tocar cada uno de estos acordes y el patrón de rasgueo básico para probar con ellos.

Do Mayor

Coloca el dedo anular en el tercer traste de la 4ª cuerda (la inferior).

Primero, intenta hacer rasgueos sencillos hacia abajo, luego intenta hacer rasgueos sencillos hacia arriba.

Ahora intenta alternar rasgueos hacia abajo y hacia arriba.

No intentes precipitarte y hacerlo demasiado rápido. Piensa en esto como si intentaras aprender a conducir, por ejemplo. No te apresuras a ir por la carretera una vez que arrancas el coche. Debes practicarlo durante un tiempo hasta que se convierta en un reflejo, algo que puedas hacer sin pensar demasiado y con tranquilidad.

La menor

Para tocar el acorde La menor (Am), coloca el dedo corazón en el segundo traste, 1ª cuerda.

Ahora intenta tocar el acorde con un patrón de rasgueo más complicado, pero aún así tan sencillo. Algo como D, DU, UD. (D = abajo (down), y U = arriba (up))

Tómate tu tiempo para dominarlo. Aprende a cambiar de Do mayor a Am sin cambiar el patrón de rasgueo.

Si te confundes y mezclas las cosas, no te rindas; ve despacio hasta que toques a una velocidad que te permita hacerlo bien.

Una vez que te sientas cómodo haciéndolo y sientas que lo dominas, prueba a acelerar un poco y sigue así.

Una cosa que me funciona es que no me aferro a las cosas más de lo debido, es decir, una vez que aprendo a tocar un acorde a una determinada velocidad, no intento acelerarlo enseguida y la próxima vez que practique intento acelerar junto con el aprendizaje de un nuevo acorde.

Esto se debe únicamente a que, en este punto, las cosas pueden resultar un poco aburridas para mí. Sin embargo, puede que no sea tu caso, así que elabora un plan que te funcione y te ayude a persistir.

Fa Mayor

Este es un poco diferente de los acordes mencionados anteriormente porque necesitas utilizar dos dedos.

Pon tu dedo índice en la segunda cuerda, primer traste, y tu dedo anular en la primera cuerda, segundo traste.

Prueba con los mismos patrones de rasgueo que conoces, y luego quizá puedas probar a cambiar de Do a Fa y viceversa.

¿O deberías probar a cambiar de Do a Fa y luego de Fa a Am? Tú decides. DIVIÉRTETE con ello, prueba diferentes arreglos y diferentes patrones de rasgueo.

Creo que a estas alturas ya tienes una mejor comprensión de cómo debes empezar y mantener tu práctica. Tú eres el piloto de este viaje; en realidad, no hay una única forma correcta de hacerlo.

5. Ejercicios para los dedos

Sorprendentemente, dominar el Ukelele no es todo acordes y rasgueos, y este consejo es útil si quieres llegar a ser bueno más rápidamente.

Probablemente ya sepas que los instrumentos de cuerda duelen un poco, sobre todo al principio, y hemos hablado de que los dedos tardan en crear callos.

A mi modo de ver, sabes que has dominado una canción cuando tocarla ha dejado de doler.

Ejercitar los dedos acelerará este proceso. En primer lugar, asegúrate de cortarte bien las uñas de la mano que trastea, esto hará que sea mucho más fácil pulsar las cuerdas sin obtener sonidos apagados.

Intenta pulsar la primera cuerda con el dedo índice en el primer traste, luego hazlo con el dedo corazón en la segunda cuerda, luego vuelve a pulsar con el dedo anular en el tercer traste, ahora intenta hacerlo con el dedo meñique en la cuarta cuerda. Hazlo con el dedo meñique en el cuarto traste una vez más y luego ve hacia atrás.

Intenta ir más rápido, y una vez que lo hagas bien Intenta hacer lo mismo en la siguiente cuerda, y así sucesivamente.

Yo siempre empiezo mi práctica con estos ejercicios de dedos para calentar durante 10 o 15 minutos.

6. El tiempo lo es todo

Ahora que estás familiarizado con la mayoría de los aspectos básicos, tienes que prestar atención a la práctica de la sincronización.

Sé que para muchos principiantes esto puede no parecer gran cosa, pero créeme, lo es.

Esto es lo que te hará sonar como un profesional. Si tienes un buen ritmo, tu música sonará melódica y fluida en armonía, y es la única manera de que te admiren.

Esto será un poco difícil al principio, pero ya conoces la regla: cuanto más difícil te parezca, más lento deberás ir al principio. Una vez que puedas mantener un ritmo constante, podrás ir más rápido.

7. Practica a diario

Aunque tengas una agenda muy apretada, no es necesario que practiques durante horas, basta con 20 o 30 minutos, pero asegúrate de hacerlo con regularidad. Nadie nace siendo una estrella cuando se trata de tocar un instrumento.

Sí, algunos aprendemos más rápido que otros y nos resulta más fácil, pero con la práctica, al final lo consigues, y cuanto más tiempo le dediques, mejor te irá, y más fácil será aprender algo nuevo.

8. Escucha y observa cómo tocan otros ukelelistas

Quizá conozcas a alguien que ya toca, y te haya animado a hacerlo también. Deja que toquen para ti y escucha atentamente cómo suena su música. Observa cómo mueven los dedos y conoce mejor sus técnicas.

Aunque no conozcas personalmente a alguien que toque el ukelele, siempre puedes ir a tu ordenador y ver vídeos por todo YouTube. ¿Sabes qué es aún más divertido? ¡Hacer una jam-along! Le cogerás el tranquillo.

9. Escúchate tocando

Sé tu propio juez antes que nadie. Grábate tocando y escúchate. Te sorprenderá la diferencia que supone.

Te ayudará a reconocer lo que haces mal y las partes en las que tienes que trabajar. Al principio lo odiarás, pero seguro que dará sus frutos.

Reflexiones finales

Tocar el ukelele es divertido, no te estreses. Diviértete todo lo que necesites, sólo mejora y se vuelve más natural, y si te dedicas lo suficiente, lo conseguirás tarde o temprano.

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